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Rener, una empresa sustentada en los valores de la responsabilidad y la confianza

Rener, una empresa sustentada en los valores de la responsabilidad y la confianza

Fundada hace 53 años por el Arquitecto Zelman Rener

El norte de la reconocida organización es generar emprendimientos de primer nivel que conjuguen lo clásico con los procesos innovadores. Con la nueva generación familiar se reafirmó y se potenció aún más la marca Rener en el mercado uruguayo.

La empresa Rener, Proyecto y Construcción, fue fundada hace 53 años por el Arquitecto Zelman Rener, un emprendedor con temple y tenacidad que enfrentó, en ese dilatado período, los diversos ciclos económicos del país y consolidó y expandió una organización de reconocido prestigio en el mercado.

A fines de la década de 1990, potenció su empresa con la savia nueva de sus hijos: Ingeniero Daniel Rener, Arquitecta Deborah Rener, Arquitecta Raquel Rener e Ingeniero Ari Rener. Estos profesionales se nutrieron con los sólidos valores que siempre sustentó Zelman Rener: responsabilidad, confianza, seguridad, honestidad, y generaron, a su vez, procesos innovadores y de vanguardia en todos los emprendimientos de esta organización de cuño familiar.

Su paradigma es ofrecer la mejor solución para cada necesidad

Hoy la empresa Rener, Proyecto y Construcción es reconocida por el respaldo que ofrece a sus exigentes clientes y por su compromiso con los más altos estándares de calidad constructiva.

Un referente

El Arquitecto Zelman Rener, con voz pausada, convincente, que complementa con la rítmica apoyatura de sus manos, recordó a El Observador sus comienzos profesionales.

“Me recibí de Arquitecto en el año 1966. En ese entonces creía que sabía todo, tenía los berretines de que era un genio. Bajé las escaleras y me enfrenté a la realidad. La realidad fue comenzar a levantar baldosas. Poco después los amigos me empezaron a pedir proyectos para construir viviendas en Montevideo y en balnearios. Se ganaba muy poco y, además, era difícil cobrar, por lo que contraté un abogado para recuperar lo que me debían.

Con el curso del tiempo me asocié con otros profesionales como Lorenzo, Vito Atijas y Mauricio Guliak. Como teníamos mucho impulso y vocación de servicio queríamos comenzar a desarrollar diversos emprendimientos. Finalmente la sociedad quedó conformada por Vito Atijas y yo. Su padre tenía una casa en Boulevard Artigas, frente al Parque Rodó, en donde construimos un edificio de planta baja y diez pisos. Antes habíamos hecho, en Méndez Núñez y Soca, una obra de planta baja y dos pisos.

¿Sobre qué bases conceptuales se sustentaba su filosofía de trabajo?
En ese momento razonaba de la manera siguiente: si se construían y se vendían apartamentos de determinado tipo, nosotros podríamos generar los mismos procesos a un costo menor. No tenía que pagarme honorarios y no necesitaba contratar empresas constructoras porque la obra la iba a realizar en forma directa. Terminamos un edificio, lo comercializamos, y descubrimos que esa teoría no era falsa.

Construimos en la década de 1970, en el cruce de Rivera y Ponce, el edificio “Central Park”, cuyo predio lo adquirimos por 3.000 dólares. En aquel entonces cada apartamento costaba 3.000 dólares. Se fueron vendiendo en el transcurso de la obra, y fueron subiendo de precio. Al finalizar la construcción, las unidades que quedaban disponibles, pasaron a venderse, increíblemente, a 15.000 dólares. Este fue un claro ejemplo de las fuertes variaciones económicas que en diversas ocasiones sufrió Uruguay.

Con el curso del tiempo construimos, entre otros, en Colonia y Fernández Crespo, el edificio “Pilares de Maipú”; en San José y Andes el edificio “Pilares del Centro”; en Leyenda Patria y Terú el edificio “Del Sol I”; en Ellauri y Masini el edificio “Del Sol II”; en Pimienta y Cavia el edificio “Brisas III”; en 26 de Marzo y Luis Alberto de Herrera el edificio “Cruz del Sur”; en la Rambla República del Perú y Pereira de la Luz el edificio “Arcadia”; en Benito Blanco y 21 de Setiembre el edificio del hotel “My Suites”; en 21 de Setiembre y Roque Graseras el edificio “Infinity 21”; en 26 de Marzo y Pereira de la Luz el edificio “Mandalay”; en 26 de Marzo y Buxareo el edificio “Allegrezza”. Actualmente la empresa construye “Torre Arenas” en la Rambla O’Higgins y 18 de diciembre, y tiene otros proyectos en carpeta.

¿Con el curso de los años la empresa registró un proceso de relevo generacional?
Por supuesto, la savia nueva siempre es muy importante en las empresas familiares. En los primeros cuatro o cinco años de este proceso lo que les decía a mis hijos les parecía irreal.

Reconocida por el respaldo que ofrece al cliente exigente

Cuando cumplieron el ciclo de un par de obras vieron que se repetían determinadas cosas y comprobaron entonces lo que era ese ciclo. Aplicaron entonces una teoría muy sencilla: medirnos en metros cuadrados. Vamos a construir lo que vendemos y luego comenzamos nuevamente a construir. No estamos pensando en comprar dólares o caer en el juego de la especulación. Tenemos que tener más metros en cada obra que construimos. Este es el procedimiento correcto. La única trampa es que existen momentos en que nos preguntamos si el país va a continuar sin desajustes económicos o financieros. Somos una empresa muy consolidada, pero siempre preocupan las situaciones coyunturales. Es que muchas veces los potenciales compradores están a la expectativa de lo que pueda ocurrir en materia económica.

¿Cómo califica el emprendimiento que la empresa desarrolla en la Rambla de Malvín?
Es una obra hermosa que comprende cuatro bloques. Será un edificio sustentable que contará con tres piscinas, tres barbacoas, dos niveles de garajes, así como muy espaciosos lugares comunes con jardinería. Tendrá tecnología de vanguardia, como aberturas de aluminio con cierre súper hermético, que ahorran energía y tienen una excelente aislación acústica. En materia de seguridad habrá un servicio centralizado de los cuatro bloques. La orientación del edificio es magnífica. La calle 18 de Diciembre tiene una hermosa vista natural porque hay una panorámica sin obstáculos. En la calle 18 de Diciembre nace Orinoco, que es un centro de Malvín muy agradable. Será un edificio que sorprenderá por sus altos estándares de calidad, por su luminosidad y belleza.

Comprometida con los más altos niveles constructivos

¿En los últimos años se han registrado cambios importantes en la estética y en los procesos constructivos de los edificios?
Efectivamente. El sector se caracteriza por su constante proceso de mimetización. Uno ve cosas que otros hacen. En otros países hay productos en el área constructiva que llaman la atención. Y muchas veces se busca imitar lo novedoso, lo atractivo y lo más confortable. Siempre se apunta a innovar en nuestro pequeño mercado. Hace varios años, durante una visita a Río de Janeiro, copié la carpintería que hacían los brasileños y la apliqué en el edificio que construimos en Masini y Ellauri.

Debemos entonces estar siempre aggiornados y buscar nuevas y mejores soluciones en materia constructiva. Por ejemplo, los vidrios y el aluminio que se van a instalar en la Torre Arenas son productos importados de primera calidad. Se instalarán vidrios dobles, térmicos, que se mimetizan con la luz. Siempre partimos de la filosofía de que tenemos que mejorar día a día para agregar valor a la construcción.

¿Cuál es, su criterio, él o los edificios más representativos que ha construido la empresa?
El que se erige en Leyenda Patria y Terú es una belleza. También es hermoso el que se emplaza en Andes y San José. El de Cavia y Pimienta también es precioso, al igual que el que construimos en Masini y Ellauri.

Por supuesto, el edificio Arcadia marca también un diferencial por su refinamiento, calidad, confort y por la utilización de materiales nobles. Su imponente hall de acceso está revestido en mármol italiano Calacatta. Se destaca además su espectacular quilla que divide las dos torres del emprendimiento. El edificio Infinity 21, ubicado en 21 de Setiembre y Roque Graseras, también se destaca por su imponente hall de acceso ya que tiene una estructura de doble altura y equipamiento de primer nivel. Son obras que prestigian a nuestra empresa.

¿El objetivo de la empresa es continuar superando desafíos con arquitectura de vanguardia para vivir o invertir?
Nuestro norte siempre ha sido generar emprendimientos de primer nivel que conjuguen lo clásico con lo innovador. Con la nueva generación familiar se reafirma y se potencia aún más la marca Rener.

Cada proyecto que inicia la empresa genera nuevos desafíos

La empresa siempre tiene como paradigma ofrecer la mejor solución para cada necesidad. Este es un reto que siempre asumimos con profesionalismo y vocación de servicio. Este es un claro distintivo que caracteriza en el mercado a la empresa Rener, Proyecto y Construcción.

Valores fundamentales

El Arquitecto Zelman Rener explicó que “los valores esenciales de la empresa radican en la calidad de su construcción, en el respaldo que le ofrecemos al cliente o al potencial comprador. Somos responsables, honestos, y asumimos siempre el compromiso que implica el valor de la confianza”.

El entrevistado sostuvo asimismo que “nuestra marca es reconocida en el mercado y esta realidad fortalece aún más nuestros valores y nos impulsa a seguir creciendo. Por supuesto, nos faltaría que el país levante un poco, que se potencie la actividad. Uno siempre tiene que ser optimista”.

Fuente: Diario El Observador

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